Un día, mientras estaba navegando por Internet en busca de nuevos juegos de carreras de karts, Carlos descubrió que uno de sus juegos favoritos de la infancia, Crash Team Racing, estaba disponible para descargar en Uptodown. El problema era que no quería utilizar un emulador para jugar, ya que había oído que podían ser inestables y propensos a errores.