El formato PDF, frío en su extensión digital, no resta calidez al descubrimiento. Al contrario: la página electrónica multiplica las voces, permite volver atrás, detenerse en una oración que brilla con significado renovado. Leer este libro en PDF es como sostener una piedra extraña en la palma: pesada de símbolos, lisa por fuera, con vetas que prometen historias al rozarlas.