La segunda película de la franquicia, también dirigida por Chad Stahelski y escrita por Jonathan Yossarian y Kolstad, sigue a John Wick después de que se ve obligado a pagar una deuda a un poderoso crimen organizado. Cuando John Wick incumple su deuda, se desencadena una serie de eventos que lo llevan a enfrentarse a nuevos enemigos.
