La animación de la película es característica de Studio Ghibli, con un estilo tradicional y detallado que nos hace sentir como si estuviéramos en el Japón de la posguerra. La banda sonora, compuesta por Joe Hisaishi, es también destacada, con temas que evocan la nostalgia y la melancolía.
La animación de la película es característica de Studio Ghibli, con un estilo tradicional y detallado que nos hace sentir como si estuviéramos en el Japón de la posguerra. La banda sonora, compuesta por Joe Hisaishi, es también destacada, con temas que evocan la nostalgia y la melancolía.